lunes, 28 de septiembre de 2015

Oh primaver primavera
primavera negra
primavera a la vera del río
ante el cual arrojé mis credenciales y creencias
y entretejí sensible imaginación
entre las grietas de mi cráneo
y la vaina de miel de una sinapsis
que conduce siempre a la demencia.

oh verborrágicas muertas flores del otoño!
cómo es que aún hablan aunque sea
en ese bajo tono si cuando el viento
las golpea contra el pavimento
ni color les queda
oh oh presencia presencia
recolectoras de infantes serafines
nacidos desde mi vientre exhausto
crecidos en el festín ardiente
de mis inmensas pasiones
descorchando desconchando vino barato
por doquiera y celebrando hasta la ebriedad
los murales de la ausencia
heme aquí
trasladado he sido
hacia el absurdo barro
de la penitencia
heme aquí
condenado he sido
por mi andar fatuo
y falta de obediencia
heme aquí
he ignorado la sentencia
habladuría superchería
libertad bajo fianza y licencia poética para matar
cuando quiera
heme aquí
da lo mismo verdad o consecuencia
soy el antiquísimo y moderno Fausto
el enemigo público del oprobio
el secreto amigo de la Reina
oh oh primavera
primavera negra
Soy Holden Caulfield esperando interceptar al cuervo nocturno en su vuelo
(Oh terrible criatura Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica)
Aguardando en el centeno a que la victima caiga
Para ponerme a prueba y quizá salvarla
O reírme potenciado por la sutil desgracia 
Soy Marco Stanley Fogg alimentado a base de dos huevos por día 
Durmiendo en el centro frágil de la primer plaza que me conviden 
Buscando mis antepasados para desafiarle a Platón su metempsicosis 
Temblando en saliva con la cual el pasado sella su carta
Tengo frio y me siento Dostoievski escribiendo sus memorias en el subsuelo
De la estepa rusa en un pueblo de la costa atlántica argentina
Donde la Luna me ama y se desnuda limpia solo para mi
Mientras lejos me queda cerca todo se desvanece

Un sátiro Sherlock Holmes fingiendo que finge no resolver ni un caso
Pues bien recuerdo no he nacido ayer ( si quizá antes de ayer, y eso ya es distinto)
El único acusado en el juicio de la moral soy
Pero no se preocupen siempre mi nombre cambia todo el tiempo 
Soy el anacrónico juglar rebautizado desafiando mi propio consuelo
Y en última instancia seré Meursault en “ el extranjero”
Compré el fondo de comercio de tu alma
Y no encontré aquellos cigarros
Que siempre fumabas
Solo aquellas golosinas pegajosas
Que todos ellos te regalaban 
Mientras yo te compraba aquellos cigarros
Que tanto te gustaban
Y me los fumaba frente a tu kiosco
Mientras vos te empalagabas.
Ahora sos diabética y dejaste de fumar 
pero yo siempre guardo este encendedor.
Nunca se sabe.


miércoles, 22 de abril de 2015

No era la primera vez que caminaba de noche hacia el extremo norte del Cabo San Antonio, donde el Mar Argentino y el Río de La Plata se unen, de manera vulgar conocido como Punta Rasa, extremo sur de la Bahía de Samborombóm. No le mentiría a usted lector, pues no tenia la costumbre de ir frecuentemente para ese sitio, ya que son de mi preferencia las playas del sur. Sin embargo, aquella noche urgía dentro mio una imperiosa necesidad de cambiar el rumbo de la costumbre y torcer mis pasos en dirección al norte, a la famosa punta Rasa. 
Desde una temprana edad había oído yo distintos testimonios de gente mayor narrando los estrambóticos sucesos ocurridos en aquél lugar, entre ellos, pescadores locales y extranjeros, padres de amigos míos, caminantes, turistas veraniegos, o hasta mi propio padre. Apariciones de seres inhumanos, erráticos comportamientos de las especies animales de la zona, continuo avistamiento de objetos voladores no identificados, barcos de fuego que desaparecen a medida que uno se acerca a ellos, o la llamada " ciudad flotante" , eran algunos de los sucesos narrados hasta la repetición certera por el grueso de aquellas personas. Más allá de los diversos testimonios recordados desde mi infancia, aquella noche de adultez no me causó nada más curiosidad que aquella " Ciudad Flotante", ese imperio de luz flotando en la lejanía del Océano Atlántico hacia el noroeste, que muchos escépticos atribuyen a Montevideo, Uruguay, pero a su vez ninguna embarcación ha arribado jamás. Recopilé en mi memoria lo oído sobre este inexplicable suceso visible ocasionalmente las noches con fases lunares menguantes, y aproveché las oportunas condiciones nocturnas de Luna Nueva para partir para la playa. Si no llegaba a observar de forma alguna aquella “ciudad flotante”, no importaría, pues de todas maneras estaría bien seguir aquel impulso de norte que se manifestaba dentro mío aquella noche, saciandoló al fin extraviando varias bocanadas de humo sobrenatural tinglando el cielo estrellado con una mezcla de humo y astros candentes que poblasen aquél camino hasta el Faro en su mezcla con los entes y figuras inmaterializadas que, por la acción de mi recordar de los testimonios oídos desde mi infancia, devendrían irremediablemente en misterio. 
Puede que, usted, lector, no crea en esta narración, pero lejos de importarme eso, me limitaré a detallar lo ocurrido aquella noche, que como ya le he dicho, no era la primera en la que iba hacia allí, pero fue la última.
Iría por el tercer o cuarto cigarro desde mi entrada a la playa. Caminaba en dirección al norte alternando el perfil de la vista entre el Faro en su circular recorrido lumínico, y el mar, logrando divisar aquella " ciudad flotante". Cuando la luz iluminaba hacia el agua, posaba mis ojos allí. En los momentos en que dejaba de alumbrarse el mar, seguía el trayecto de la luz hacia el Oeste y Noroeste, jugando a calcular los segundos que tardara en volver a alumbrarme. Iría por el tercer o cuarto cigarro desde mi entrada a la playa, cuando comencé a notar que una ovoidea luz verde sobrevolaba sobre el horizonte marítimo custodiando mi caminata.
En ocasiones anteriores, había tenido la oportunidad de experimentar observaciones de objetos voladores fuera de lo común, coincidiendo aquellos avistajes con previos sentimientos y señales internas de que sucederían, así que comprendiendo mi naturaleza intuitiva paranormal, asocié este acontecimiento a la necesidad que horas antes se había apoderado de mi, haciéndome cambiar el habitual rumbo a las playas del sur, esta vez por el del norte. Alejado de una interpretación negativa sobre esto, y sin dejarla ser atravesada por el miedo a lo desconocido, seguí caminando.
La aparición de este extraño fenómeno estaba jurada a una sincronicidad perfecta. Mientras el Faro descansaba su recorrido sin detenerlo sobre el mar, la ovoidea luz verde desaparecía. Por contrario, cuando el halo lumínico de la torre continuaba su vuelta dejando el mar a oscuras, el fenómeno volvía a presentarse.
Sin detenerme perseveré hacia mi destino y alejado siempre del temor, pero no del sorpresivo sentimiento de lo inhabitual, seguí caminando hacia el Norte acompañado por aquella ovoidea luz verde y su continuo ritmo de presencia y ausencia sobre el horizonte marítimo en relación a la voluntad lumínica y oscuridad del Faro.
A medida que me acercaba a punta Rasa,el fenómeno ovoideo de luz verde fue aumentando su vínculo conmigo y su capacidad sincrónica. Ya no solo se presentaba en los momentos en que el Faro no alumbraba hacia el mar, sino que además se permitía camuflarse con mi respiración. Al inhalar, la ovoidea luz verde aparecía, para desaparecer luego al exhalar. 
Más me acercaba al extremo norte del Cabo San Antonio, más compromiso la ovoidea luz verde gestaba conmigo. A su aparición y desaparición inicial combinada a los momentos oscuros o iluminados del mar, al inhale o exhale de mi respiración, se sumaba la misma respuesta cada vez que mi pie derecho tomaba la delantera, o incluso, cada vez que decidía frenarme solo para desmedirme en segmentos lúdicos con ella.
En el último tramo de caminata la luz dejó de aparecer. Había cruzado ya la distancia recta en kilómetros que separan el pueblo de punta Rasa, y estaba en el lugar donde quería estar. Me había olvidado de la " ciudad flotante", distraído por la aparición del fenómeno ovoideo lumínico. El pulso del mar chiflaba enfrente mío, en dirección al este, y el del Río de La Plata hacia el noreste y noroeste. Cerré los ojos durante unos minutos y ensayé una suerte de meditación. Al volver en sí, noté que la ovoidea luz verde no se encontraba ya en algún frente. Llegué a notar algún sentir relacionado con el añore, pues puedo decir que hasta la extrañé por unos instantes. Me acerqué al frente del Río y observe los cangrejos caminar lento de costado en la abreviatura de la noche plagada de estrellas. Encendí un cigarrillo y esperé.
Como si no pudiese yo explicarle a usted lector, el significado de la tranquilidad que sentía en ese momento, la ovoidea luz verde volvió a encenderse por sobre el horizonte, en dirección noreste ,casi por encima de la “ciudad flotante”, y en pocos segundos cruzó todo el mar. Carente de movimiento, mis pies comenzaron a ser tragados por el barro movedizo del cangrejal mientras el circular lumínico recorrido del faro centró su fuerza en mi silueta tiesa. La ovoidea luz verde ganó arena y una especie de nave de estructura desconocida se estacionó frente a mí con sus centros eléctricos aun encendidos. Casi cegado a contra- luz, advertí una paradójica tranquilidad, una paz descontracturada en el rostro, un Yoga sideral expresado en un orgasmo espiritual. Dos seres fulgurantes bajaron de ella y se acercaron hasta donde mi cuerpo restaba sin hundirse desde las rodillas y me tomaron de una mano cada uno. Fue la gloria el último sentimiento mundano que sentí en la Tierra. Subimos a la nave y en pocos segundos observé mi desintegración desde alguna latitud desconocida del mapa estelar. Contemplé el planeta por ultima vez desde algún punto extraviado del espacio exterior, y supe que no tenia sentido elaborar ningún pensamiento, ningún sentimiento, pues me habían venido a buscar y hacia donde íbamos no los necesitaba. Volvía a donde alguna vez había yo pertenecido.
De ahí en adelante, sabrá disculparme usted, lector, pero la historia queda fuera del acotado sentido del canon literario.

jueves, 26 de marzo de 2015

Una vez en colegio
Nos hicieron leer  El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha
Para luego preguntarnos cuál era la escena más importante o significativa  de la novela
Esperando que respondiésemos  la de los molinos de viento.

Error.

La escena más importante o significativa
Es cuando Don Quijote ve a Dulcinea del Toboso
Quebrándose de ahí en más su corazón
En dos


lunes, 30 de junio de 2014

Neptuno




Estuve cuando la desfiguración solar trastornó los rostros. 
Estuve muy cerca, lo sentí en el rostro
Fue en un territorio apenas poblado de la antigüedad
Donde los antiguos no conocían Neptuno,
Pero yo sí, desde el futuro
Reía de ello.
Camino desde una época sin nombres, ni rótulos
Cuando con solo alternar la mirada se me permitía arremolinarme en el tiempo
Hacia prolongados huracanes de símbolos destrozados sobre la vertebra principal del globo cuando era oscuro
De la tierra, La gran tierra
Hacia la creciente furia de los maremotos que acabaron con Asia
Cuando Asia no era así
En el foco de origen del logaritmo redondo,
En la esfera de agua,
Hirviente,

Esperma.

Que encienda el cigarro cuando el tabaco ni siquiera se cultivaba hace cinco mil años
no debe sorprender,
tenia el rostro desfigurado por la transformación facial solar 
pero en América aun no había América

Desde la locura
Vengo de adornar las cuevas de la demencia con pinturas rupestres que no comprendo
Ni intento comprender.
Estoy yendo desde el estado crepuscular que me perpetuó quedar envuelto en una túnica de seda
En el medio de la danza de las exóticas y sucias griegas

Desde el calor,
Desde el ardor,
Desde detrás de los espejos
Desde la furia del tacto.

Bailé bajo los hilos de Neptuno en la antigüedad
Cuando los antiguos no sabían de él.
Bailé pendiendo de ellos como una marioneta destartalada
Me dejé tironear desde todos los ángulos posibles,
Y me abandoné.

Celebré las pascuas del Cristo negro cuando las figuras geométricas no tenían forma
Y no había suelo donde ser crucificado.
Donde nadie mentía porque conceptos no había.

Volé el avión de los Wright cuando las aves dormían y a Leonardo ni siquiera se le había ocurrido.
Combatí en la guerra fría en invisible en la que no hubo muertos
Porque nadie había aun nacido.

Vengo desde allí,
Fragmentado y dividido
Soy la pluma que flota lerdamente en el espacio sideral
Cuando la gravedad no existe.

Desde la carcajada existencial incendiada,
Desde las venas de las musas lunares
Desde la rabia
Desde la gloria
Y desde todos los efectos de la nausea.

Tengo el rostro desfigurado por estar allí el día de la desfiguración solar
Cuando lo sentí de cerca, bien de cerca
En un apenas poblado territorio de la antigüedad
Donde los antiguos no conocían Neptuno,
Pero yo si, desde el futuro
No podía parar de reírme de ello.

Desde allí vengo vagando
Cuando las emociones ni siquiera existían,
Pero para qué?

Si de todo eso
no recuerdo
nada

martes, 3 de junio de 2014

After hours


Alguien gritó al vació y los pájaros al instante acudieron
recién sonó la piedra lanzada hace ya buen tiempo
vive su alma cuando muere el pez en el agua
el mar y el río jamás ya se desarman

alguien cortó la soga y cayendo
desesperadamente cayendo
grité y grité más fuerte
Para no quedarme
impune y quieto
desfigurando

mi alma

miércoles, 9 de octubre de 2013

    El visionario que advierte el futuro en confuso presagio
                   El mendigo que revuelve la basura pero jamás mendiga
 La madre que da a luz en los postigos de un oscuro reino
               El anciano que muere y renace en circulares anécdotas
            Las llaves que arrojé al jardín luego de cerrar la puerta
                 La nena que se esconde mientras el lobo “tres dos uno”  cuenta
                      El perro mas despierto que en la intensa noche con ladridos taladra
La lámpara que sin frotar froté para desafiar al genio

El cuello de la jirafa que hasta el fruto más lejano se estira
            La anticuada moraleja del realismo sucio sin moraleja
El anacrónico juglar desafinado que interrumpe en el séptimo día la siesta
                 La danza de los caníbales bien entrada la madrugada
     El neo-nato que se deshace del cinturón de seguridad camino a casa
                       La palabra ansiada perfecta desarticulada jamás pronunciada
El mantra sidero-ancestral que amortigua el temor y el silencio
                      La mancha de vino detectada que clarifica todas estas escenas

                                                     Qué importa ser?
                                                                             Si nada, nada de esto existe

Y todo, todo esto está desapareciendo.

martes, 19 de marzo de 2013

Der Wille zur Macht


Patiné sobre Marte
 Me Revolucioné para el Guinness
Viendo el  proceso de destrucción demasiado pronto
Cuando arrojé el flechazo secuenciado en partes
Le apreté un testículo para trasladar su dolor
Mientras curaba con pis el talón de  Aquiles

“A veces
Un cigarro significa
Un cigarro”
Dijo Freud
Mientras las hormigas rojas
Reparaban su mandíbula

Los náufragos del Adriático montan hipocampos
Para agarrar la sortija que juguetea el brazo del Jónico
Y descendiendo por mi inodoro al Mediterráneo
Me encontré  con ellos en el tráfico marítimo de dioses greco-romanos  

Supernova y Blanca nieves están exhaustas
Siempre fueron mis putas preferidas
Pero ahora me excita mas el escocés añejo
Que sirven en el prostíbulo

“La voluntad de poder 
Es el motor interno del hombre”
Dijo Friedrich
Mientras su criada
Le tendía la cama

Toda esa política se autodestruye
Cuando es emitida la bienvenida
Te van a meter el caramelo en la cerveza
Y a esconderse cuando te destapen la botella.

“Una herida sobre otra herida
Ya no es herida”
Dijo el faquir
Mientras se apagaba
Un cigarro en el cuello

Remé los Mares De Marte
Porque en Marte hay mares
Y  en su superficie fui beduino
Hasta llegar al Monte Olimpo 
En un oasis de sed de volcán

Están los datos en el Guinness
En el prologo escrito por Hermes Trimegisto
Dos páginas con garabatos antes de la alucinación

“Tanto las entrepiernas de Córcega
Como las del Río de La Plata  huelen
A funeral marítimo”
Dijo el capitán del Her Royal Highness
Y me quedé tranquilo
Encendiendo un cigarro
Que de vez en cuando significa
Un cigarro


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Es el mundo






Volveré a embeberme de madrugada
Cuando el primer absurdo campanazo gótico
Se conjugue como la parábola imperfecta
Entre las dos torres de tu catedral vaginal muerta                                                                  
Y el resultado sea el tercer declive del cielo
Hacia el cuarto conjuro del amanecer ruborizado
Que trama el quinto suicidio fallido de mi alma sedienta
Suplicando en ciclos ordenados seis veces más vino entre tus piernas
Para lograr el olvido en la séptima eyaculación húmeda incierta
Cuando ya no quede nada por hacer ni que decirte
Porque el pájaro azul canta recién el presagio en el octavo poema
Y  tú, que has permanecido nueve efímeras lunas dormida
Darás cuenta de los demonios del semen en el verso final
Que será falo de tu inhóspito despertar confundida
 En la desmitificada 
hora décima.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Triangulo no recto.


Y
No
Jamás
Será y es
 Si siempre
 Es más nunca
 Una sola vez más
En la tertulia nocturna
 Con anestesias de cafeína
En las gargantas estranguladas
Junto a las frías narices de glucosa
Entre La nausea y el affaire existencialista
De la sombría sombra interna de mi garganta
Y la burguesa sonrisa de anfetas del fin universal
Cuando arrepentirse se traduce en llegar a destiempo
A contemplar tuertos los laberintos del alfabeto desafinado

Debemos escribir porque si no escribimos nosotros escribirán ellos

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Selección natural


Quien sembró apostó su semilla
En el día de la explosión.
A causa de esto, hoy
Padece la cosecha



Si no te besé fue para distinguirme,
Para no extinguirme.

Ergo Sum


Con el cerebro rayado y pulido
 Por un acromático jazz
He permanecido paralizado
En el centro de la captura digital
Del foco de esta cámara antigua
 Que narra la secuencia dispar
De mi desmoronamiento de pasos ebrios
Revuelto en los océanos de pavimento
En la arteria prima de esta cardio-ciudad

De Hansel entregue a Gretel por un L.S.D
De Gretel perseguí al conejo blanco
De Extranjero me convidaste tu orfanato en la miseria
Y como el más pungido Mersault Twist
Medite esquizofrénico mi gran muerte
 A la Huxley.

No quiero ser mas nada.



viernes, 14 de septiembre de 2012

Siete


Grandes navíos se observan
Desde la agónica costa anciana
Donde arenas como azufre funden
Su custodia de cabellos de solsticio heroico

No intentes seguirme
Pues viene guerra
y todavía se hacerme el hueco en la teoría
Para exhibirme prendiendo un cigarro en el caos,
No lo hagas
No.

Son grandes navíos
Llegando borrachos desde otro continente
Con la ameba del alfabeto universal
Y su tripulación de furiosas muecas.

Van a heder varios cuerpos
A ampliarse el catalogo de abiertas heridas
En el capitulo séptimo intrigante
De la aun más intrigante serie que miras
Con una mano en un ojo
Y la otra demasiado inquieta
Cuando de sorda te confundes ciega
Y los sonidos no son más que mis gritos
Descomponiéndose en la hoguera.

Ahora si
Después de un tiempo
Olvida los navíos.

Ahora si,
Después de la miseria
Recolecta la riqueza

Pero olvida los navíos
Ya fue guerra.



martes, 14 de agosto de 2012

Cantando en la lluvia


Desde el impacto de los oscuros celestes
Desde el choque de los recónditos cielos
Naces tu, poeta
Cuando las estrellas todas se rompen
Y la sombra se quiebra
Vestigios se funden de luz
Sobre ti, ruin de la letra,
Te sacuden y te envuelven
Te secuestran y te perforan
Ya que en ti se esconde siempre
La incógnita risa imperfecta.

Y eso da envidia,
Provoca la nausea iracunda
De los espectadores del vulgo
Que al tropezar editan el momento.

Tu, espectador del vulgo,
Editas el momento,
Editas la tristeza,
Editas tu envidia y tu angustia,
Editas tu encierro
Editas tus enunciados y tus fracasos
Y así suenas perfecto,
Editando tus engaños y tus deseos.

Pero la calle, la noche y la lluvia
Siempre han sido de los poetas,
De los espíritus lerdos
Y de las almas inquietas.

Por eso allí te encontré risueña.
Di contigo, musita que ríes incierta
En la espiral de la apuesta
Rechazaste mi abrigo
Dejando el cigarro entre tus labios
Para que te lo encienda bajo la lluvia torrencial
Y te seduzca dejando morir el canto de Singin in the rain
Sobre la blanda entrada de tus oídos empapados
Mientras caían lisérgicas las gotas sobre tus rostros
Y el hechizo te convertía ya en poema.

Desde el impacto de celestes oscuros,
Desde la extasiada abertura de la galaxia que se te ocurra
Naces, provienes tu, poeta
Con tu vestimenta de confines
Y tú alargada mirada testigo de glorias eternas
Obviando la envidia hacia ti del vulgo
Que edita y edita,
Porque jamás entenderá nada de todo esto
Ni de aquello
Ni la lluvia
Ni la sal
Ni la noche
Ni siquiera su maquillaje
Ni siquiera su careta,
Pero mientras tanto edita y edita
Edita sus palabras
Edita sus enunciados
Sus mentiras
Sus besos y su careta
Edita y edita,
Por eso nunca lograran considerarte ni comprenderte a ti
Hermano de la tragicomedia,
Nunca lograran considerarte a ti
Poeta.





domingo, 5 de agosto de 2012

Eclipse



Ciudades muertas
      Odio
 Animal del sueño
                   Enjaulado
Mente crimen
          Pasan cuerpos
    Esfinge      a mi
    Me gusta           así
que ves cuando
 No estoy
          
Voy mordiendo
       Los caminos
Nuestra madre                 fue
  Ahogada en perfumes
             Rayos  fuegos  el miedo
   Es bueno solo si no
                Sentís miedo
Caen colores
       Yo me encierro
                        y la química es más bien
la mejor puta
                Duerman duerman yo me entero
Mas un poco mas de todo
          a mí me gusta
Así

martes, 31 de julio de 2012

Sabor cadaver


Cabeza de mar
Poema del vientre
Hermana
Horizonte
Amelia
No duermas
Sin fin
Te alteras
Materia
Me encierras
Arqueando
Gemidos
Torre
Obnubila
Cosechas
Tus pies
Humedad
Refriegan
Colmena
Soy el rey
Trono araña
Musa lacrimosa
Llévame
Átame 
No olvides 
La sal
Ni la arena
Ahora
Duermes
Y el veneno
Me inquieta
Ven quieta
Cabeza del verano
Aun tengo
Mi arma secreta
La noche
Descansa
Presagios
En la muerte de sus manos
Cuerpo deformado
Especie
Muerte 
En fin

jueves, 12 de julio de 2012

The Siren Song


No podre resolver, recordar nunca jamás
Donde ha sido el lugar en que fui nacido
Si el funeral llora al recuerdo
Y el recuerdo no es olvido

Con arroz, sin palomas
Sin arroz no hay palomas

Una rosa llevaba entre mis dientes mordiendo
Cuando solo el desarraigo fue gentil
No fui más que el último extranjero
Porque ningún turista se detuvo en el gesto

Con palabras, sin sombra
Sin palabras no hay sombras

De primer mentiroso fui un gran dramaturgo
Cumpliendo la tragedia en la condena
Recitando el cuento
Narrando el poema

Con hambre, sin gloria
Sin hambre no hay gloria

Insólitamente fui injuriado y enjuiciado
Debiendo confesar  hasta el último verso
”Yo intente ser tu poeta”
Pero así y todo me quede con el secreto

Con estímulos, sin respuestas
Sin estímulos no hay respuesta

Quiero resolver, recordar siempre jamás
Donde fue el lugar donde fui nacido
Si el infierno le confirió  a mi alma su incendio
Y en Inframundo ya no hay demonios que no haya vencido

Con sangre, sin venas
Sin sangre no hay venas

Ahí se oyen, ensordecedores
Evidencia agónica última y primera
Los gritos y sollozos destartalados  de las sirenas
Entonando la última canción en mis oídos tapados de arena

Shhhh!
song
siren song
siren siren song

viernes, 22 de junio de 2012

Manuscrito hallado en una botella a orillas del Mar Muerto


” Conozco a los hombres porque
Yo también lo soy”
               R .  A Zimmerman

Sé el caos sé Cristo
Sé la jeringa y sé las venas
Porque ya nadie vive para sanarnos
Ni muere menos por intentarlo
Porque la supervivencia no significa comedia
Y ninguna aguja ensangrentada conjuga la hora buena.
Como el estadio primal de la película de la tierra
Donde el virus engendra la miseria
Cuando la primera bomba estalla e inicia
Y los símbolos pierden la guerra
Sé cuento y sé la histeria
Sé el primero y sé el último
Porque los del medio no saben dar amor
Ni entienden menos de recibirlo
Porque la selección natural es la trampa del poeta
Y ni el primero ni el último será considerado hombre bueno.
Como el relámpago inicial en la tormenta te encierra
Donde muere y nace la vigilia
Cuando sueñas Edipo papel de incesto
Y solo engendras demonios tuertos
Sé Satán sé infierno

Sé Cristo sé incierto
Sé este manuscrito hallado en una botella
A orillas del Mar Muerto.


jueves, 14 de junio de 2012

Tengo la guitarra desafinada




Tengo la guitarra desafinada
Y seis cigarros en el paquete
Y  estoy incrustado en una cuenta regresiva.
 Acabo de encender el sexto
Olvidando que el quinto ya estaba encendido
Y acabo de agarrar la guitarra
Para tocar unas notas desprolijas
Buscando un sentido
Una melodía.

Que pasaría si al salir de casa esta noche
Caminase en sentido contrario al que suelo caminar?
Que respuesta tendría  si pisase el   borde de las baldosas
Cuando me haya concentrado en no hacerlo?
Que sabor, que efecto tendría en mi metabolismo
el beber la causa liquida de una luna exprimida?

Cuando quedan cinco cigarrillos
Tan solo unos cinco
Veo la necesidad de  reducir la noche.

Hay algo de lo que se habla
Pero que no se convida.
Que sucedería si el amor dejase de sentirse  como cuchillazos en el cerebro?
Quien me manipularía el corazón podrido cuando este en estado de coma?
Que nos alimentaria si asumiéramos que todo ritual ceremonial  va perdiendo poder cuadra a cuadra, ojo a ojo ?

La guitarra esta desafinada
Y la melodía…


miércoles, 23 de mayo de 2012

El viento hace gestos



El viento hace gestos
Enseñando  su danza caliente
Los insectos celebran murales que desconocemos.
Es más que una fría necesidad
Manifestar su entrada en el reino de Lucifer
La asesinada bestia en el oeste.

Redúzcanse y traten de buscarme.
Encuéntrenme allí,
Donde nada de todo esto es lo que parece.

Podría enumerarlos
Etiquetar cada clase de insectos una por una

Pero no lo hare.

Redúzcanse y hállenme
Encuéntrenme enloquecido indefinido
Mordiéndome las manos hervidas y alimentando con mi cuerpo a los insectos
Donde la abreviada función diurna languidece.

martes, 1 de mayo de 2012

El sol estallo y el desfile comenzó.




El sol estallo y el desfile comenzó así
 Con orquestas y explosiones desde el cielo
Carrosas descienden presas del fuego por la empinada ladera solar
En los fundidos mapas del magma.

 Caballos escuálidos con la miseria de la sed y el hambre
Tiran de la carroza en estado de muerte
Y se desvanecen para expirar sobre mi cabello encrespado
Manchado de lava y residuos volcánicos.



Cuando decidí mostrarte la canción fue el momento
Pero las larvas calientes carcomían tus oídos
Y la melodía se perdió en  nieblas de metano.

El desfile asiste,
Jamás cesa,
Como un testimonio histórico
Se extiende e inquieta
Pero jamás cesa.

En mis ojos hay dos sanguijuelas como hoyos negros
Succionando el veneno de la retina
 Fotografiando las secuencias de la feria

Mis  ángeles se convirtieron en corteza terrestre fundida
Y mis serafines duermen ebrios en la experiencia

En los estados de conciencia soles escuchar con los oídos…
… no es mi culpa,
Yo cante sobre el desfile
El sol exploto.

Todos lo hacemos por propia conveniencia.







domingo, 18 de marzo de 2012

Juego de tronos,

Creer que el cuento termina sin oscuridad.

Cuando el dragón ampara su desmedido catarro de fuego en el sonido
La mano suelta la defensa que se pierde con las luces paralelas
En el desierto desenfreno del grito primero
En el desahogo primordial y desordenado del temor
En la temprana comunión del miedo.

El yelmo, la visera y el morrión son certeros al tacto,
El alma, el aura y la voluntad no.
Surge un acantilado en el cual se enreda una espada
Y todo puede suceder cuando intento explicarlo.

El resultado es cubista, politeísta y ocular.

Creer que el cuento termina sin oscuridad,
Cuando llueve,
Llueve
Y llueve.





viernes, 25 de noviembre de 2011

Vómito


Y decidí agarrar la bicicleta
Con la patología nostálgica de Ray Davis diagnosticada en mis oídos
Aunque un tanto mas optimista a lo que debía estar.
Con el semáforo en verde la muerte me dio a entender que las horas que estoy durmiendo
Aun no le son suficientes.
Ellos dieron vuelta el paquete de Marlboros y creyeron así ahuyentarse visualmente del tumor.
Mi amiga dijo algo acerca de que yo estaba distinto
Pero las posturas faciales parecían posar para una sesión de fotos con la “NENA  MUDA”
Intercambiando palabras entre mudos.
Resucite mi teoría acerca de que las personas de ligero parecido físico coinciden también
En su forma de ser embutida en una primera percepción.
Y en la segunda también.
Los niños caían al precipicio
Y el guardián se había ido a comprar algo para drogarse
A la vez que todos los asesinos habían soñado un poco mas de fama al comprar el libro.
Entonces ahora yo estaba en el centeno.
Mi amiga cerró la puerta y repitió lo mismo
Así que ni me preocupe por darle forma al poema que conducía mi ser
Ni en agradarle a las FORMAS  del estándar
Ni en la basura del canon literario.
Entonces ellos siguieron hablando acerca de las cosas que creen haber creído
Y decidí ponerme a mirar al gato.
Ellos seguían resbalando en la verborragia
Mientras le suplicaba a la cerveza que me desgracie un tanto más mis cuerdas.
Me puse a espiar por la cerradura de mi propio cerebro embadurnado de engrudo
Sin prestarle atención a las larvas que crecían en evidencias pálidas
Como la funda de un espejo sin aliento.
Había un lanzamiento de cohetes con tripulación de los días venideros
Mientras yo seguía espiando.
Ellos comentaron algo sobre el sexo potenciado en la edad
y entonces pensé es la necesidad de la necesidad de confundir  cinco años en tres meses
y probablemente mi rechazo a la matemática
Tomo forma de liendres en la cabeza de mi amiga que había dicho “estas tan enamorado”
Queriendo meter sus insectos en la parte externa y maquillada de mi cerebro lleno de engrudo.
Supe de la madrugada mojada y me anticipe a los bocetos de la muerte otra vez mas con el
Semáforo en verde,
La mire y telepáticamente le dije: “no te quiero sentada en uno de los sillones de la sala de
Recepción de la casa de sepelios. Levanta tu culo de ahí y aprecia el hueco sin fondo lleno de
Mariposas que hay en el ataúd que lleva mi nombre”.

Me había colado por el odio una pastilla anti-melancolía porque sabía que Ray Davis me
Arrastraría en bicicleta hasta el departamento otra vez.
Probablemente ellos ya no tendrían su ropa puesta.
Las liebres que corrían ligeramente por avenida  uno obtuvieron el galardón
De los “dardos de vhi”
Que lanzaban los cuerpos enfundados de negro en el rostro y sin funda en la cabeza.
¿Quién se la pego a quien?
Ellos seguramente ya habían logrado la unión sin importarles caer en la trampa.
Entonces quebré el límite custodiado de la puerta en el departamento y comencé a escribir.

Vomité


martes, 1 de noviembre de 2011

Sacuden, sacuden sus alas los negros pájaros del rito!


Sacuden, sacuden sus alas los negros pájaros del rito!
Luego de animar la materia muerta del síndrome
De profanar el epitafio de la tumba del dios con acido pis,
Hemos ingresado.

Aquellos cuervos solían jadear fúnebres,
Nos parpadeaban al unisonó la señal lúgubre  
Mientras el aparato psíquico surgía  florecido en fuegos
 En la alegoría tuerta y manca de la mente.

Con los pies, secos de la humillación
Las encías hinchadas, aumentadas por la sequia
Repitiendo en funciones cuadráticas el aliento de los cadáveres
Que expulsando el tiempo hacia atrás, hemos ingerido.

Los hemos oído.

Cuando el griterío desafinado de aves sucedió, pactamos.
Alineamos en una ronda frontal a la esfera caliente
Y recitamos los mantras para la sanación ascética del solsticio que crecía 
 en la entrometida madrugada aterciopelada
Bajo el designio insoslayable de las casas astrales,

Hemos dado con.

Hemos atravesado el magnetismo invisible de la frontera,
Y realmente nos hemos adentrado.

La certificación absoluta ante los custodios de la eternidad,
La idea de diversión ante la primera tormenta del estío, irresoluta
Tibia, desesperadamente ansiosa y leve.

Descaradamente hemos bebido,

Coloreando de líquido los mandalas de la sed en la inauguración del llanto,
Detrás de la senda de huellas de animales mitológicos  desaparecidos,
Registrados,
Irreprochablemente, nos hemos inducido.

El atardecer resulta ser a solo un kilometro,
Siempre conduciendo en direcciones siempre venideras
Para anestesiar el toxico de la influencia del sol sin sombra,
Del djavu  tautológico del imperio matinal.

Seguimos, entonces, caminando.

Los demonios del norte amparan la bahía gestando sus armas desde el horizonte,
Cuando todo parece estar escrito en las alucinaciones
Y La apuesta del oráculo debe deteriorarse ante la voluntad,
Solo queda flotando un solo color,

Y, créeme,
Aun no hemos concurrido al último tramo,
No aun,
Solo nos estamos adentrando.

El último descanso es el más  significante.

Urano se presenta con anomalías físicas de nacimiento,
La diosa, su madre, no promete más que la unión de las células estrelladas de su hijo,
Esparcidas, otorgantes de símbolos luminosos en la noche acéfala,
En la culpa de la ausencia de cerebro nocturno que siente el novilunio.

Hemos terminado de entrar,
Y entre nosotros,
La diferencia entre el beso que se le da a un amante y el que se le da a un conocido.

Hemos cesado de ingresar,
Los pájaros
Los muertos,
Los gritos,
Los cuervos,
Los mitos,
Los cuentos,
Mi rostro esperando la fotografía de recuerdo en el hueco vacante del novilunio,
El secreto.

Sacuden, sacuden sus alas frenéticas los negros pájaros del rito!
Hemos llegado a mi ciudad natal.

Hay ruidos,
Es cierto.